sábado, 14 de abril de 2012

A la tercera va la vencida


No pensaba faltar hoy a mi cita con una nueva actualización. Estuve pensando anoche en esto, pero cuando me he levantado esta mañana y he visto los TT de twitter (siempre me entero de todo por ahí) no me he podido resistir.

El destino y sus ironías, que hacen que hoy los dos TT más importantes en España (apartando a las “beliebers” que esas son un caso perdido) sean antítesis. Una noticia, que ligada a la de hace unos días y a la situación actual, provoca que cada vez más españoles se posicionen a favor de una bandera distinta a la que aparece en los ayuntamientos. Una bandera y un himno que representa una época pasada que muchos reclaman.

Hoy es 14 de abril (lo digo para aquellos que no miran el calendario o no saben en qué día viven). Día que esperemos, que no en muchos años, sea fiesta nacional.

Supongo que todos sabréis de que estoy hablando ¿no? Pues para los que no lo sepan, os informo de que el Rey Juan Carlos I, tan campechano él, preocupado por la mala situación económica, social y ecológica que azota su amado país, ha decidido tomarse unas pequeñas vacaciones. Qué sino se nos agobia y a ver quién da la cara por nosotros ante el resto del mundo.

Total que estaba él tan tranquilo en África, pues nada de safari (que eso se lleva mucho ahora), cuando un elefante salvaje apareció. Fuentes de la casa real afirman que el paquidermo provocó al rey diciéndole: “A que no hay huevos de probar ese arma que llevas”. Y el rey no tuvo más remedio que matarlo por haberlo dejado en evidencia; para que Hugo Chavez no se pensase que el rey había abandonado su chulería.


También os informo, para que no os preocupéis por los fondos económicos de la casa real, de que nosotros le hemos pagado las vacaciones. Es decir, que mientas hay gente que no puede mantener dignamente a su familia-familia, tiene que estar manteniendo a su familia real (¡como si fuesen pocos!).

Claro está que esto no es un único caso, y que nuestros monarcas no han decidido darse ahora un capricho puntual y aislado. Es obvio que lo llevan haciendo siempre y que todos los sabemos. Pero el hecho de que haya coincidido con un 14 de abril hace que la gente se exalte más todavía, lógico y normal. Además no es solo el hecho del derroche monárquico y de que estemos en el siglo XXI, ya es el simple hecho de cazar elefantes.

Cuando Juan Carlos o cualquier persona, se plante ante un elefante con sus manos, así, solico, y consiga matarlo, entonces lo respetare como persona hábil y fuerte. Quizás yo no entienda este juego, porque claro, ir con un arma es de valientes ¿no?

En fin, que aquí estoy yo, estudiando, mientras pienso en todo lo que cambiaría nuestro país si el rey se fuese y pudiésemos elegir a un presidente republicano (que tampoco entiendo mucho su función ¿con uno no nos basta?). Como sería si la caza por diversión estuviese prohibida. Cosas que se me ocurren...



miércoles, 11 de abril de 2012

El modo aleatorio es una mierda


Un día tal que así te ves envuelta en un torbellino de indiferencia. No te apetece hacer nada, estás como desgana’. Todo lo que te dicen te da igual, vamos que te entra por una oreja y te sale por la otra. Hasta tal punto que te pones a ver las noticias y te da igual que el paro siga subiendo, que bajen los suelos, que aumenten los impuestos, que la Iglesia siga estando financiada por el estado, que el nieto de los reyes este jugando con armas, que una monja robó niños, que las medidas se apliquen a los que están jodidos y no a los que joden, que la incultura de nuestro país sigue creciendo, bueno y toda esa mierda que siempre está ahí.

¿Solución? Poner la música. La melodía, sin duda, es lo que mejor nos hace resucitar ¿no? Así que cojo mi iPod y le doy a aleatorio. Primera canción, paso. Segunda canción, next. Tercera canción, ¡uuuo!, está me gusta, pero no me apetece escucharla ahora. Cuarta canción ¿por qué cojones la tengo aquí? Quinta canción, esta no, que me recuerda a él. Sexta canción, sin duda está pasada de moda. Vamos, para que os hagáis una idea.

Y ahora es cuando vuelvo a preguntarme lo que siempre me pregunto, ¿a qué fin tengo tantas canciones en el iPod si no las escucho (808 exactas)? ¿A qué fin le doy a aleatorio si desde el principio sabía lo que de verdad me apetece escuchar? Sin embargo le doy una última oportunidad al aleatorio y me sale Nach, ¡mira por donde! La dejo, hoy me apetece escuchar rap. ¿Qué canción? “Réquiem”, de estas que van con conciencia.

Total que la escucho mientras miro la agenda con desinterés. Cuál es mi sorpresa cuando la siguiente que suena es “Revolución” de ZPU, ya sabéis, por eso del orden alfabético, había quitado el aleatorio.

Me da por abrir el explorador y claro me sale EL PAÍS. Que sí, que sí, que lo tengo de página de inicio, que sino no me entero de nada. Y en ese momento vuelvo a repasar la portada, y no, ya no me da igual lo que aparece en pantalla. Vuelvo a ver las noticas, las leo detenidamente, me voy metiendo en distintos enlaces, de distintos periódicos (yo siempre contrastando información, que luego nos la meten doblada cuando quieren), busco vídeos en youtube...

Paro un momento y mis oídos se conectan de nuevo al cerebro poniendo atención a lo que suena. Estaba tan metida en mi indignación sobre las noticias que no había reparado en que la música seguía encendida, y ¡madre mía! Como había degenerado. Estaba escuchando reguetton; perdón, perdón Juan Magan, electro latino.

No, no me preguntéis porque tengo canciones de ese estilo en mi lista de reproducción. Total que cierro Internet y me pongo con lo que de verdad importa. Voy a organizar el iTunes que tengo más mierda musical que mierda. Ya, si eso, me preocuparé por el mundo otro día.

martes, 10 de abril de 2012

Love the way it hurts

Unas velas, espuma y agua caliente. Sonaba de fondo música suave. Era lo que necesitaba en ese momento.


Había sido un día gris, de hecho había llovido. Pero no era el único motivo por lo estaba de bajón. En el curro no había tenido ni un momento para descansar y al llegar a casa tocaba cocinar y limpiar para que todo estuviese al gusto de él. ¡Qué remedio! Al fin y al cabo, era lo que tenía que hacer, lo que todo el mundo esperaba que hiciese.

Por suerte la niña había pasado el día con su tía y no volvía hasta el día siguiente. No había prisa, para que mentir, no le gustaba que ella estuviese en ciertos momentos.

La relación con su pareja era bonita. Cierto era que con algunos altercados. Lo normal, vaya. ¿Qué pareja no discute hoy en día?

Miró el reloj, era tarde. Mejor que empezase a hacer la cena. En ese momento escuchó que la puerta se abría. Él entró en el baño, se le notaba agotado. No se molestó en saludar y dijo: “¿Está la cena hecha? Aunque tu deberías no cenar, ¿te has mirado al espejo?”. Ella apartó la mirada y negó con la cabeza avergonzada. Él elevó la voz “Después de todo el día trabajando, llego a casa y me encuentro con esto, vergüenza debería darte”, la cogió fuertemente de un brazo y le levantó la cara hasta que sus miradas se cruzaron “Mírame a la cara cuando te hablo puta”.

Esa noche ella se acostó en la cama con los ojos rojos de llorar. Él ya le había pedido perdón un par de veces. Intentó dormir mientras su cabeza iba y venía repasando los años de relación que había vivido. “En realidad me quiere y tiene razón, después de todo el día trabajando es normal que llegue cansado a casa”. Y con este último pensamiento ella se durmió.

lunes, 9 de abril de 2012

En el cielo

Hola a todos los que estáis ahí, si es que hay alguien.

Por fin me he puesto ha hacer lo que tantas veces había intentado, escribir algo. Espero no abandonarlo y trataré escribir de vez en cuando, aunque solo sea para mí.

¿Sobre mí? Bueno, pues soy una chica sencilla, normal y corriente. No pretendo ser lo que no soy y por eso no tengo la intención de dar a conocer mi verdadera identidad, así no tengo que cortarme en expresar lo que pienso por miedo a quien me pueda leer. Pero, poco a poco me iréis conociendo más.

No voy a definir este blog, así que simplemente dejaré correr mi imaginación.

¿El nombre? Creo que todos tenemos a la Luna dentro de nosotros mismos. La soledad interior del astro que nos protege por la noche. La belleza de lo que el sol nos muestra y el misterio de lo que esconde. Lo que ha sido revelado a los ojos del hombre y la sombra de lo desconocido.

Moon.