Actualmente estoy pasando por una
época en la que mi autoestima se ha visto algo disminuida ¿por qué? Porque cierto
chico con el que estaba me ha dejado (hace tres meses), entre otras cosas, por
estar gorda, incluso llegándomelo a decir delante de todos sus amigos.
Pues bien, yo peso 57kg y mido
1.65m. Lo que es común para una mujer de mi edad. Mi índice de masa corporal es
de 20.94 kg7m2. Un peso normal se corresponde con un índice entre 20
y 25. Vamos, que yo encajo perfectamente en esas medidas.
No niego que últimamente haya
comido más y más guarrerias al irme a vivir fuera de casa, y que haya engordado
algo; pero de ahí a estar “gorda” tanto como para que él me dejase…
Ya bastante golpe ha sido la
ruptura (sí, estaba bastante colada, ya os lo contaré otro día) como para que
además mi autoestima caiga en picado.
Total que decidí irme de compras
para subirme la moral. MAL. Mal resultado me dio mi intento de sentirme mejor,
porque fue entrar a la primera tienda y no me cabía nada más que una 40, cuando
yo siempre he llevado una 36. Nunca me ha influido demasiado lo de las tallas,
pero dada mi situación, pues claro, me derrumbé todavía más, tanto que no me
apetecía seguir mirando ropa (raro en mí).
Sin embargo entre a otra tienda y
efectivamente me valía una 36. Y me da por pensar ¿a qué están jugando? No podemos
ser perfectas, es más no quiero ser perfecta. No quiero que se me juzgue por
tener un tipo de bien o notable en vez de sobresaliente como todas esas
imágenes que salen en las revistas, obviamente sobresaturadas de photoshop.
Pero por mucho que lo intente
esto me afecta más de lo que parece. No me neguéis que el físico no importa
porque todos, todos, todos, sabemos que si lo hace. Me puse a buscar información
y vi lo fácil que es compartir tu vida con Ana (anorexia) y Mia (bulimia), como
internet está lleno de pequeños consejos para dejar de comer y adelgazar, unos
difíciles de realizar y claramente brutales y extremistas; pero otros no tanto,
simples y sutiles, que prometen efectos.
Se acerca el verano y las dietas
y los alimentos bajos en calorías son cada vez más frecuentes entre la
publicidad y en las conversaciones diarias. La operación bikini ha empezado,
incluso yo estoy haciendo más deporte y controlar mi comida.
Pero una cosa está clara no voy a
ser esclava de los estereotipos que nos proclaman gente que está destrozando su
cuerpo y que está yendo contra natura. No quiero conocer a Ana ni a Mia. No quiero
centrar mi vida en mi cuerpo.
Como dice Julia Roberts en Come, reza, ama: “No les importa (refiriéndose
a si tienes algún michelín). Están en una habitación con una chica desnuda, se
han ganado la lotería.”. Y es que como dicen Karty en una canción “un pibón
solo es pibón si tiene chica para poderle agarrar”.
“Estoy harta de levantarme y
contar cuántas calorías he ingerido el día anterior sólo para saber cuánto
desprecio llevarme a la ducha”
No hay comentarios:
Publicar un comentario